Los días cambian de color, el Sol se va y la Luna vuelve. Tiemblo, me estremezco sin saber por qué, a cada momento, cada hora, minuto...
Comprendo que quiero vivir en verdad, alejarme de este lugar infernal y caminar infinitamente a los planetas más remotos que puedan existir. Tú ya no vives, ya no formas parte de mis anhelos, de mis nocturnas nostalgias en las que te deseaba con esta vehemencia eterna y sufría, rezaba, imploraba por tu amor que ha perecido en el tiempo, que hoy es un pequeño recuerdo en mi memoria y que tardó en extinguirse por siempre.
Lucho por olvidar, vivo para lograr mi cometido de poder soñar en paz... Ya no aparezcas, por favor, antiguo compañero de devociones, lejano conocido que ya no conozco más, ser desdichado de vida miserable. Me duele verte, duele oler tu piel en los cotidianos delirios que graban mi almohada de permanentes sollozos que no cesan y no cesarán.
Deseo, sí, de una forma egoísta que no me hace sentir culpable, deseo que sufras mi mismo pesar. Ansío verte humillado y a la vez enamorado hasta caer en el profundo agujero del desvarío. Y que me llames en tus horas de soledad y que supliques mis caricias... Pero, ¿me hará dichosa realmente tu dolor? Lloro, deploro sin final y tú, ríes, en mi cara, sobre mi cuerpo arrastrándose a tus pies.
Patética soy yo.
Haine
domingo, 14 de junio de 2015
miércoles, 2 de julio de 2014
Auto-rutina
Está comenzando a correr un fuerte viento, muy helado. Llovió en la mañana y las nubes siguen ocultando la montaña, el cielo de color morado toma un tono más oscuro con toques de naranjo, es tarde. Ha pasado una hora y 40 minutos exactamente. Sigo esperando tu llegada, mientras leo un libro lleno de fuego.
Por fin llega el bus, saturado de gente en su interior. Sin querer, levanto la mirada para ver si una de esas personas eres tú, pero no. Comienzo a preocuparme, está anocheciendo y el frío lo soporto apenas... Te llamo, nada.
¿Qué pasó? Algo normal, un atraso, como siempre... Ya me acostumbré a que hagas eso todos los días, ¿qué puedo hacer? Espero media hora más y el cielo queda completamente oscuro, apenas logro apreciar la nieve que cubre la cordillera. Nubes, déjenme ver la Luna... su expresión me calma, la miro y sé que todo va a estar bien. Me dirá que llegarás sin problemas, me abrazarás y todo seguirá como lo pensé. Miro al cielo y no hay nada, no está. No está su rostro apacible que me llena de paz al mirarlo... ¿eso me quiere decir algo?
Me como las uñas sin darme cuenta, la ansiedad vuelve y tiemblo.
Me llamas, tranquilidad. Veo tu nombre en la pantalla y una sonrisa gigante se dibuja en mi rostro. Estás bien, estás a salvo, vienes a abrazarme y a contarme la razón del atraso, yo me reiré por la anécdota y seguiremos, sin parar de carcajear, hasta el final...
Corto la llamada, las manos me tiritan y siento escalofríos en todo mi cuerpo. Aguantando el llanto me quedo mirando los autos que pasan sin parar, los automovilistas que miran al vacío y no piensan, y no sienten, sin expresión. Esclavos del tiempo, que pasa volando por su lado y ni se percatan. Oscuridad, pensamientos, ¿pude haber hecho algo? No sirve preguntar ahora, imposible retroceder las horas.
Luna, me abandonaste, lo abandonaste. ¿Quién me acompañará a recorrer las nebulosas de mi mente ahora?
Por fin llega el bus, saturado de gente en su interior. Sin querer, levanto la mirada para ver si una de esas personas eres tú, pero no. Comienzo a preocuparme, está anocheciendo y el frío lo soporto apenas... Te llamo, nada.
¿Qué pasó? Algo normal, un atraso, como siempre... Ya me acostumbré a que hagas eso todos los días, ¿qué puedo hacer? Espero media hora más y el cielo queda completamente oscuro, apenas logro apreciar la nieve que cubre la cordillera. Nubes, déjenme ver la Luna... su expresión me calma, la miro y sé que todo va a estar bien. Me dirá que llegarás sin problemas, me abrazarás y todo seguirá como lo pensé. Miro al cielo y no hay nada, no está. No está su rostro apacible que me llena de paz al mirarlo... ¿eso me quiere decir algo?
Me como las uñas sin darme cuenta, la ansiedad vuelve y tiemblo.
Me llamas, tranquilidad. Veo tu nombre en la pantalla y una sonrisa gigante se dibuja en mi rostro. Estás bien, estás a salvo, vienes a abrazarme y a contarme la razón del atraso, yo me reiré por la anécdota y seguiremos, sin parar de carcajear, hasta el final...
Corto la llamada, las manos me tiritan y siento escalofríos en todo mi cuerpo. Aguantando el llanto me quedo mirando los autos que pasan sin parar, los automovilistas que miran al vacío y no piensan, y no sienten, sin expresión. Esclavos del tiempo, que pasa volando por su lado y ni se percatan. Oscuridad, pensamientos, ¿pude haber hecho algo? No sirve preguntar ahora, imposible retroceder las horas.
Luna, me abandonaste, lo abandonaste. ¿Quién me acompañará a recorrer las nebulosas de mi mente ahora?
Se fue, no llegó, no me abrazó... Y yo seguiré acá, con el frío como compañero, observando cómo ruedan en el asfalto los asesinos que arrebataron mi vida, su vida.
miércoles, 19 de marzo de 2014
Círculo
Sería tan lindo poder expresar todo con palabras, sin tartamudear y al hacerlo no soltarse a llorar como una desquiciada. Sería tan lindo poder decir todo lo que siento sin importar lo que piensen los demás. Sería tan lindo madurar, crecer rápido y dejar de ser tan patética, que nada me afecte, que las palabras me reboten. Sería..., no lo es, ni lo será.
Quiero caminar por la calle sin preocuparme, sin creer que todo lo mundo ríe de mí, de la forma en que camino, de mi aspecto, de mi cara... Todo vuelve a ser como antes, todo comienza a frustrarme, vuelvo a caer, vuelvo a arrastrarme como ser agonizante, tratando de perseguir mis sueños que se van, que corren para no poder alcanzarlos. Se repite el ciclo de mi inseguridad, empiezo a darme por vencido de nuevo. ¿Por qué me cuesta tanto conseguir todo?, lo intento, lo intento y lo intento pero nada. Lloro, lloro, pensando que así podría solucionar mis problemas.
Todas las noches sollozo buscando ayuda, trato de creer que estoy bien y que hay cosas peores, que el pasado algún día no formará parte de mi presente ni mi futuro, que el dolor pasa. Nadie nota cómo estoy, nadie se da cuenta de lo que siento. Me es tan fácil sonreír, mentir con la mirada.
Colapsaré tan pronto, dejaré salir tantas cosas que nunca he dicho.
Gritaré, mataré a todos, golpearé a mis demonios y se irán. ¡Maldita sea!, ¿qué quieren de mí?
Tengo frío, todo es tan igual siempre. Necesito irme, no necesito a nadie. Imbéciles, no entienden. Solo miran todo con lástima y fingen que sienten algo, cuando en su interior saben que eres un bicho raro más.
Confieso que a veces te necesito, que eres por quién lloro, que en el alba me despierto después de soñar que estás aquí, rodeándome con tus brazos. No quiero que las palabras me afecten más. No quiero que tú me afectes más.
Me duele la cabeza y la neura vuelve. La ansiedad y el cansancio se impregnan a mi ser como siempre y no se dan cuenta, no lo hacen.
Comienzo a ver cosas que no quiero, ¡no quiero verlo! Me hago daño sin darme cuenta, mis piernas se rompen cada día más y me doy por vencido. ¿Tan rápido?, qué mediocridad. ''No tienes capacidades, no sirves, no puedes aquí''.
Me voy perdiendo entre la gente, y cayendo abruptamente al hoyo del que salía. No funcionó nada, todo vuelve a ser como antes y ya prefiero dejarlo pasar...
Quiero caminar por la calle sin preocuparme, sin creer que todo lo mundo ríe de mí, de la forma en que camino, de mi aspecto, de mi cara... Todo vuelve a ser como antes, todo comienza a frustrarme, vuelvo a caer, vuelvo a arrastrarme como ser agonizante, tratando de perseguir mis sueños que se van, que corren para no poder alcanzarlos. Se repite el ciclo de mi inseguridad, empiezo a darme por vencido de nuevo. ¿Por qué me cuesta tanto conseguir todo?, lo intento, lo intento y lo intento pero nada. Lloro, lloro, pensando que así podría solucionar mis problemas.
Todas las noches sollozo buscando ayuda, trato de creer que estoy bien y que hay cosas peores, que el pasado algún día no formará parte de mi presente ni mi futuro, que el dolor pasa. Nadie nota cómo estoy, nadie se da cuenta de lo que siento. Me es tan fácil sonreír, mentir con la mirada.
Colapsaré tan pronto, dejaré salir tantas cosas que nunca he dicho.
Gritaré, mataré a todos, golpearé a mis demonios y se irán. ¡Maldita sea!, ¿qué quieren de mí?
Tengo frío, todo es tan igual siempre. Necesito irme, no necesito a nadie. Imbéciles, no entienden. Solo miran todo con lástima y fingen que sienten algo, cuando en su interior saben que eres un bicho raro más.
Confieso que a veces te necesito, que eres por quién lloro, que en el alba me despierto después de soñar que estás aquí, rodeándome con tus brazos. No quiero que las palabras me afecten más. No quiero que tú me afectes más.
Me duele la cabeza y la neura vuelve. La ansiedad y el cansancio se impregnan a mi ser como siempre y no se dan cuenta, no lo hacen.
Comienzo a ver cosas que no quiero, ¡no quiero verlo! Me hago daño sin darme cuenta, mis piernas se rompen cada día más y me doy por vencido. ¿Tan rápido?, qué mediocridad. ''No tienes capacidades, no sirves, no puedes aquí''.
Me voy perdiendo entre la gente, y cayendo abruptamente al hoyo del que salía. No funcionó nada, todo vuelve a ser como antes y ya prefiero dejarlo pasar...
domingo, 13 de octubre de 2013
Despedida fatal
Unas letras retorcidas en un papel arrugado, un lápiz a su lado, tinta negra esparcida con dolor tapando la sangre en vano. No hay más llanto.
''Adiós'', se leía con dificultad al final de la carta, con marcas de lágrimas en ella y un frasco de pastillas vacío en el suelo... Despedida fatal. Sin dar razones, se fue, dejando un cuarto vacío que al entrar se sentían los recuerdos fríos, lamentos nocturnos que se quisieron olvidar. Ayuda no recibió nunca, ¿cómo? si no pedía. Nadie sintió, nadie se percató, con esa sonrisa fingida que no mostraba dolor. Callada en un rincón, con su actitud reservada guardaba sus secretos, nadie la conocía de verdad. Llegaba del colegio cansada, alivio sentía al poder llorar sin tener que dar explicaciones, sola en la cama miraba el techo desteñido. Con sus pensamientos ella era feliz, sólo por un pequeño instante... Al pensar empezaba a recordar, se formaba el nudo en la garganta, la humedad en las mejillas, se mordía el labio para no soltar sollozos. ¿Quién hubiera imaginado que un rostro tan inocente tuviera pensamientos tan oscuros? Tantas cosas escondía, desconsuelo y sufrimiento en su interior y sin nadie a quién poder contárselas. No quería llorar más, quería ser fuerte. ¿Su solución? Dolor físico. Nadie podría ser tan cruel para hacerle daño. Pero sus monstruos...
Sin compasión de ella misma apretaba el cuchillo afilado en su muñeca, se convertía. Tanto era su odio hacia sí misma que logró desaparecer. ¿Cobarde, valiente? ¿Ella abatió a sus monstruos en una guerra eterna, o sus monstruos y su oscuridad lograron matarla a pesar de su valor? Muchas preguntas, sin respuesta alguna hubieron ese gélido día, donde ella pudo cumplir su sueño. Volar lejos, muy lejos de aquí... O tal vez no.
''Adiós'', se leía con dificultad al final de la carta, con marcas de lágrimas en ella y un frasco de pastillas vacío en el suelo... Despedida fatal. Sin dar razones, se fue, dejando un cuarto vacío que al entrar se sentían los recuerdos fríos, lamentos nocturnos que se quisieron olvidar. Ayuda no recibió nunca, ¿cómo? si no pedía. Nadie sintió, nadie se percató, con esa sonrisa fingida que no mostraba dolor. Callada en un rincón, con su actitud reservada guardaba sus secretos, nadie la conocía de verdad. Llegaba del colegio cansada, alivio sentía al poder llorar sin tener que dar explicaciones, sola en la cama miraba el techo desteñido. Con sus pensamientos ella era feliz, sólo por un pequeño instante... Al pensar empezaba a recordar, se formaba el nudo en la garganta, la humedad en las mejillas, se mordía el labio para no soltar sollozos. ¿Quién hubiera imaginado que un rostro tan inocente tuviera pensamientos tan oscuros? Tantas cosas escondía, desconsuelo y sufrimiento en su interior y sin nadie a quién poder contárselas. No quería llorar más, quería ser fuerte. ¿Su solución? Dolor físico. Nadie podría ser tan cruel para hacerle daño. Pero sus monstruos...
Sin compasión de ella misma apretaba el cuchillo afilado en su muñeca, se convertía. Tanto era su odio hacia sí misma que logró desaparecer. ¿Cobarde, valiente? ¿Ella abatió a sus monstruos en una guerra eterna, o sus monstruos y su oscuridad lograron matarla a pesar de su valor? Muchas preguntas, sin respuesta alguna hubieron ese gélido día, donde ella pudo cumplir su sueño. Volar lejos, muy lejos de aquí... O tal vez no.
martes, 8 de octubre de 2013
Perecer
You make me feel
like I'm whole again...
Aún creo en ti, creo que tu amor persiste, no quiero pensar otra cosa.
Cada día es un pesar interminable, una tortura que no se acaba. Al tenerte aquí, todo es tan bello.
No te enamores de alguien más, piénsame a cada momento, sueña con mis caricias, con nuestro afecto lleno de devoción. Dibujaré tus ojos en mi mente y haré como que los miro cada noche, escuchando tus ''te quiero''. Todo fue tan bueno para ser verdad que creo que de un instante a otro despertaré de este delirio lleno de adoración.
A veces me miro y pienso: ¿Qué me ves? Un ser tan repugnante, prisionera de mis debilidades, inseguridades y miedos. Una asquerosa cucaracha que se esconde de la gente y no hace más que preocuparse del futuro que no la espera, que no existe.
Tú eres el único que me hace sentir completa, nuestras almas se complementan de tal manera, como piezas de rompecabezas completamente distintas, que me siento viva, puedo ser yo y nada de lo que pase a mi alrededor importa. Somos nosotros, el aire, las estrellas, nuestra pasión y nada más.
Extraño ver cómo se dilatan tus pupilas, extraño acariciar tu mejilla. ¿No me extrañas tú de la misma forma? Ya no puedo más, esa pregunta va y viene a cada minuto por mi cabeza y no tengo respuesta alguna.
Maldita sea, podría dejar todo por ti. ¿Por qué soy tan cobarde? Oh, qué tormento.
However far away,
I'll always love you...
Necesito tus suspiros en mi cuello, tu aroma a tabaco mezclado con el olor de tu piel, necesito atiborrar este deseo de tenerte, tomar tu mano y que la gente no exista. Que nuestro entorno arda en llamas, explote, mientras tú y yo morimos de amor.
Es definitivo, estoy muerta.
like I'm whole again...
Aún creo en ti, creo que tu amor persiste, no quiero pensar otra cosa.
Cada día es un pesar interminable, una tortura que no se acaba. Al tenerte aquí, todo es tan bello.
No te enamores de alguien más, piénsame a cada momento, sueña con mis caricias, con nuestro afecto lleno de devoción. Dibujaré tus ojos en mi mente y haré como que los miro cada noche, escuchando tus ''te quiero''. Todo fue tan bueno para ser verdad que creo que de un instante a otro despertaré de este delirio lleno de adoración.
A veces me miro y pienso: ¿Qué me ves? Un ser tan repugnante, prisionera de mis debilidades, inseguridades y miedos. Una asquerosa cucaracha que se esconde de la gente y no hace más que preocuparse del futuro que no la espera, que no existe.
Tú eres el único que me hace sentir completa, nuestras almas se complementan de tal manera, como piezas de rompecabezas completamente distintas, que me siento viva, puedo ser yo y nada de lo que pase a mi alrededor importa. Somos nosotros, el aire, las estrellas, nuestra pasión y nada más.
Extraño ver cómo se dilatan tus pupilas, extraño acariciar tu mejilla. ¿No me extrañas tú de la misma forma? Ya no puedo más, esa pregunta va y viene a cada minuto por mi cabeza y no tengo respuesta alguna.
Maldita sea, podría dejar todo por ti. ¿Por qué soy tan cobarde? Oh, qué tormento.
However far away,
I'll always love you...
Necesito tus suspiros en mi cuello, tu aroma a tabaco mezclado con el olor de tu piel, necesito atiborrar este deseo de tenerte, tomar tu mano y que la gente no exista. Que nuestro entorno arda en llamas, explote, mientras tú y yo morimos de amor.
Es definitivo, estoy muerta.
viernes, 4 de octubre de 2013
Visiones oníricas de ti
Otro día más, y ya me empiezo a preocupar.
Está completamente oscuro, no logro ver nada. No hay ninguna señal, ninguna pequeña luz que me indique dónde estás.
Mis límites están en mi mente, depende de mí poder o no poder tenerte. Iría a cualquier lugar por ti, contigo o no.
Quiero perderme, pero no quiero que tú lo hagas y menos sin mí.
¿Me estaré volviendo loca? Estás en mi mente todo el tiempo, las horas, los minutos... Tengo miedo.
Me hacen falta tus ''ven'', tus ''te quiero'', tus cariños, la forma en que agachas la mirada cuando te miro y te pones nervioso. Me haces falta tú, completo. Quiero enlazar nuestras manos y quedarme así para siempre junto a ti.
¡¿Qué me pasa?! El amor hace de las suyas otra vez, me ilusiona de tal forma y de un momento a otro caigo sin saber cómo pasó todo. Ya no sé qué pensar.
Eres el único que sostiene mi alma, y al no estar aquí, no... No puedo.
Mis ojos se cierran lentamente, mis párpados pesan y sigo pensando en ti, como si fueras el único humano en este planeta. No me dejes, no te olvides de mí, por favor.
Siempre recuerdo cuando me decías 'te amo más', ¿será cierto? No sé qué creer. Esto duele, tanto como si un amor no fuese correspondido.
Existo por ti, por tu amor, por tus promesas -falsas, quizás-.
Parezco tan tonta a veces, al escribir estas palabras que nunca leerás. Ni sospechas lo que siento ahora. ¿Cuántos días más tendré que esperarte? No es fácil soportar tu desaparición, tu escasez de cariño, tu omisión de besos. Oh, cómo añoro esos días que se hacían eternos y cortos a la vez, con mi ansiedad de verte, mi nerviosismo incesante. El deseo infinito de probar tus labios y esperar el momento indicado, esperar y esperar... Ahora te espero, pero no aguanto. Mi paciencia se acaba y la última esperanza se queda en el aire, revoloteando hasta cuando vuelvas. Me haces feliz, sólo tú me haces bien. Haces que olvide todo y la rutina parezca un sueño interminable lleno de cosas maravillosas.
Las horas pasan y la noche parece no acabar. Dormir hará descansar mi mente, a no ser que te encuentre en mis alucinaciones nocturnas y la realidad me despierte para desengañarme de una vez. De darme cuenta que no estás, que no das señales de tu existencia y yo sigo extrañándote como una estúpida enamorada.
Está completamente oscuro, no logro ver nada. No hay ninguna señal, ninguna pequeña luz que me indique dónde estás.
Mis límites están en mi mente, depende de mí poder o no poder tenerte. Iría a cualquier lugar por ti, contigo o no.
Quiero perderme, pero no quiero que tú lo hagas y menos sin mí.
¿Me estaré volviendo loca? Estás en mi mente todo el tiempo, las horas, los minutos... Tengo miedo.
Me hacen falta tus ''ven'', tus ''te quiero'', tus cariños, la forma en que agachas la mirada cuando te miro y te pones nervioso. Me haces falta tú, completo. Quiero enlazar nuestras manos y quedarme así para siempre junto a ti.
¡¿Qué me pasa?! El amor hace de las suyas otra vez, me ilusiona de tal forma y de un momento a otro caigo sin saber cómo pasó todo. Ya no sé qué pensar.
Eres el único que sostiene mi alma, y al no estar aquí, no... No puedo.
Mis ojos se cierran lentamente, mis párpados pesan y sigo pensando en ti, como si fueras el único humano en este planeta. No me dejes, no te olvides de mí, por favor.
Siempre recuerdo cuando me decías 'te amo más', ¿será cierto? No sé qué creer. Esto duele, tanto como si un amor no fuese correspondido.
Existo por ti, por tu amor, por tus promesas -falsas, quizás-.
Parezco tan tonta a veces, al escribir estas palabras que nunca leerás. Ni sospechas lo que siento ahora. ¿Cuántos días más tendré que esperarte? No es fácil soportar tu desaparición, tu escasez de cariño, tu omisión de besos. Oh, cómo añoro esos días que se hacían eternos y cortos a la vez, con mi ansiedad de verte, mi nerviosismo incesante. El deseo infinito de probar tus labios y esperar el momento indicado, esperar y esperar... Ahora te espero, pero no aguanto. Mi paciencia se acaba y la última esperanza se queda en el aire, revoloteando hasta cuando vuelvas. Me haces feliz, sólo tú me haces bien. Haces que olvide todo y la rutina parezca un sueño interminable lleno de cosas maravillosas.
Las horas pasan y la noche parece no acabar. Dormir hará descansar mi mente, a no ser que te encuentre en mis alucinaciones nocturnas y la realidad me despierte para desengañarme de una vez. De darme cuenta que no estás, que no das señales de tu existencia y yo sigo extrañándote como una estúpida enamorada.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)